
En el marco del reciente evento de marea roja o Floración Algal Nociva (FAN) registrado en la bahía de Tongoy, el Centro Científico CEAZA relevó la necesidad de avanzar hacia un sistema de monitoreo más robusto y coordinado, que permita proteger la pesca, la acuicultura y la salud de las personas.
A pocos días de ocurrida la “marea roja” en Tongoy, SERNAPESCA convocó a una reunión informativa extraordinaria que contó con la participación de acuicultores de Tongoy y Guanaqueros. En la instancia, conocieron las últimas investigaciones científicas en materia de floraciones algales nocivas por parte de representantes del Centro Científico CEAZA y la Universidad Católica del Norte (UCN), junto con el marco regulatorio de la Seremi de Salud, con el objetivo de entregar información, capacitar y fortalecer la coordinación intersectorial.
El seremi de Salud de la Región de Coquimbo, Dr. Darío Vázquez, destacó que en la jornada “no solamente se vieron aspectos propios de la autoridad sanitaria que tienen que ver con proteger la vida y la salud de las personas, sino que también se dio un aporte fuertemente científico”, enfatizando que la marea roja “es un fenómeno complejo, difícil de predecir y que requiere mucho trabajo interinstitucional”.
Por su parte, la encargada de Transferencia del Conocimiento del Centro Científico CEAZA, Pilar Molina, enfatizó que “para nosotros es fundamental el monitoreo y sobre todo el monitoreo participativo”, advirtiendo que “un punto de monitoreo es totalmente insuficiente para la bahía de Tongoy y para la región de Coquimbo”.
Asimismo, indicó que se requiere una gran inversión para contar con un sistema de monitoreo avanzado. “Quizás no podemos hacer lo que realmente quisiéramos hacer con estos modelos de trabajo para entender mejor este fenómeno, pero sí podemos empezar a avanzar desde abajo, desde lo poco que tenemos para lograr entregar una alerta temprana. Y para empezar esta labor tenemos que vincularnos con las otras instituciones y también con todo el sector productivo de acá de Tongoy para hacer evaluaciones permanentes de la columna de agua, tanto en términos biológicos, biogeoquímicos y físicos”.
Desde la academia, el investigador del Departamento de Acuicultura de la UCN, Dr. Gonzalo Álvarez, recalcó que “pese a los más de 20 años de investigación por parte de la Facultad de Ciencias del Mar, aún existen múltiples desafíos, hay varias incógnitas desde el punto de vista científico como, por ejemplo, ¿qué va a pasar con el cambio climático y estas floraciones algales?”
El investigador afirma que sí es posible seguir desarrollando acuicultura a pesar de estos fenómenos naturales. En ese contexto, destacó la experiencia de Galicia, primer productor mundial de mejillones, y que cuenta “con una vigilancia constante en el océano, un monitoreo intensivo de las zonas de producción, lo que permite abrir y cerrar polígonos dependiendo de las condiciones y de la acumulación de toxinas en los moluscos”.
Según explicó, en ocasiones estas floraciones ocurren en superficies muy acotadas y gracias al monitoreo es posible cerrar estas zonas específicas, mientras que otras áreas pueden mantener su producción.
Desde el sector productivo, la gerente de la cooperativa M31, Andrea Álvarez, respaldó la medida sanitaria adoptada, señalando que “no se cuestiona por ningún motivo la medida que se tomó, porque primero está la vida”. Sin embargo, insistió en que “lo que falta aquí es un sistema de monitoreo de prevención, que permita contar con información oportuna y evitar impactos operativos innecesarios. “Uno de los resguardos con que nosotros trabajamos, es revisar los parámetros del océano, por ejemplo, cuando nos llegan las alertas de oxígeno emitidas por CEAZA, todo ese tipo de cosas se pueden hacer porque nos hacen hacer prevención justamente al actuar y eso es lo que falta aquí. Nosotros necesitamos con respecto a las floraciones algales nocivas un sistema de monitoreo de prevención”.
Mesa permanente
Manuel Alvarado, encargado de Acuicultura de SERNAPESCA en la Región de Coquimbo, explicó que la instancia correspondió a una mesa de trabajo que “sesiona de manera frecuente en Tongoy y que en esta oportunidad se realizó de forma extraordinaria para convocar a diversas instituciones públicas y a las empresas de cultivo de Tongoy y Guanaqueros, con el fin de informar y capacitar respecto a los eventos de Floraciones Algales Nocivas, considerando la contingencia reciente”. Este espacio busca empezar a trabajar de manera conjunta con todos los actores” en las distintas problemáticas del sector”.